Conversando con filósofos
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Verdad

Berlin, I. El fuste torcido de la humanidad. Barcelona. Península.1995

Lo que caracterizó al racionalismo del siglo XVII y XVIII es su idealismo platónico: en ciencia, todas las preguntas tienen una única respuesta verdadera (las demás son errores) y estas respuestas verdaderas son compatibles entre sí. Algunos pensadores del XIX (Hegel, Marx) admitían retrocesos o fracasos, evolución y cambios…no había verdades intemporales…hasta el triunfo final de la razón. Si no ¿qué sentido tendría la idea de progreso, de historia?

Berlin se plantea la existencia de dos tipos de relativismo: el de los juicios de hecho y los juicios de valores. El primero niega la posibilidad del conocimiento objetivo; por ejemplo, al estar condicionada la visión al lugar que se ocupa en el sistema social. El segundo expresa ese relativismo de Vico, para el cual cada ciclo histórico de culturas expresa unos valores autónomos y propios y no podemos aplicar a una cultura criterios de otra. Pero este relativismo es metodológico, es decir, viene decir que la actuación de los seres humanos solo es totalmente inteligibles a partir de su marco histórico. Hay otro tipo de relativismo, el de Marx, Freud, etc. que proviene del irracionalismo alemán y que define el relativismo en su forma moderna: "tiende a surgir de la idea de que los puntos de vista de los hombres están inevitablemente determinados por fuerzas que no suelen ser conscientes" (91). Este relativismo acaba con toda idea de objetividad; no cabe hablar de veracidad o de falsedad.

En el pensamiento del XIX y del XX ya no existe esa voluntad de universalidad. El fascismo, en cierta manera todo nacionalismo plantea la superioridad de una raza o una nación sobre las demás. El marxismo es internacionalista, pero donde otros hablan de nación ellos hablan de clase llegándose a los mismos resultados. El concepto de alienación hace imposible convencer a los reacios. El pensamiento del XX hace imposible la idea de conversión a la verdad universal que aún existía en las disputas de religión. La idea de verdad objetiva dio paso al relativismo y el subjetivismo extremo.